Momentos rarísimos pero reales del rock argentino

Momentos rarísimos pero reales del rock argentino

Luis Alberto Spinetta una vez tocó en una iglesia evangélica pensando que era un centro cultural. Cuando se dio cuenta, ya era tarde… pero igual metió todo el show.

El riff de “Ji ji ji” de Patricio Rey fue compuesto por Skay Beilinson mientras probaba sonido en el baño de un estudio. Lo grabaron casi sin cambios.

Fito Páez grabó parte de El Amor Después del Amor en su casa. Uno de los coros más recordados lo hizo su prima… ¡sin saber que iba a quedar!

Charly García tiene registrada la frase “Say no more” como marca. La usó para discos, ropa, merchandising y hasta para firmar contratos.

Cuando Catupecu Machu grabó su primer demo, usaron todo prestado: cables, micrófonos, consola. El resultado: una joya de culto para sus fans.

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.